Soy usuario de Twitter y leo varios blogs (es verdad de forma intermitente) y me sigue sorprendiendo lo bonito que es todo para algunos de los que escriben. Entiendo que no se va a ir contando a los 4 vientos lo mal que se pasa a veces, pero creo que una dosis de realidad le da veracidad a las cosas y a las personas.
Seamos realistas: las cosas están duras, pero no hay que tirar la toalla, de hecho el emprendedor de verdad creo que es el que sigue para adelante a pesar del eso.
Me gusta, por este motivo, fijarme (no tengo mitos, que conste) en gente con son un ejemplo de superación, y creo que ninguno de llos negó las difultades, simplemente las superaron (que no es poco).
Por esto os voy a dejar una poesía de Rudyard Kipling (sí sí he dicho poesía) que tengo colgada en mi oficina para leer en los momentos duros, a alguno le sonará porque la utilizaron en una publicidad de Repsol de hace unos años, espero que os guste:
Si...
Si puedes mantener la cabeza sobre los hombros
cuando otros la pierden y te cargan su culpa,
Si confías en ti mismo aún cuando todos de ti dudan,
pero aún así tomas en cuenta sus dudas;
Si puedes esperar sin que te canse la espera,
o soportar calumnias sin pagar con la misma moneda,
o ser odiado sin dar cabida al odio,
y ni ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad:
Si puedes soñar y no hacer de tus sueños tu guía;
Si puedes pensar sin hacer de tus pensamientos tu meta;
Si Triunfo y Derrota se cruzan en tu camino
y tratas de igual manera a ambos impostores,
Si puedes tolerar que los bribones,
tergiversen la verdad que has expresado
y que sea trampa de necios en boca de malvados,
o ver en ruinas la obra de tu vida,
y agacharte a forjarla con útiles mellados:
Si puedes hacer un montón con todas tus victorias
Si puedes arrojarlas al capricho del azar,
y perder, y remontarte de nuevo a tus comienzos
sin que salga de tus labios una queja;
Si logras que tus nervios y el corazón sean tu fiel compañero
y resistir aunque tus fuerzas se vean menguadas
con la única ayuda de la voluntad que dice: “¡Adelante!”
Si ante la multitud das a la virtud abrigo,
Si aún marchando con reyes guardas tu sencillez,
Si no pueden herirte ni amigos ni enemigos,
Si todos te reclaman y ninguno te precisa;
Si puedes rellenar un implacable minuto
con sesenta segundos de combate bravío,
tuya es la Tierra y sus codiciados frutos,
Y, lo que es más, ¡serás un Hombre, hijo mío!
Rudyard Kipling
No hay comentarios:
Publicar un comentario